¿Qué habrá sido de Lolo García, el niño aquel de aspecto tan angelical que le acababan saliendo alas? Se habrá convertido en un hombre guapetón que sabe tomarse a guasa su infancia explotada como sex symbol de una España reprimida y pederasta? ¿Sentirá algún tipo de identificación existencial con Marisol?
Me pega que la madurez le haya dejado pinta de muñecón pánfilo y triste, como suele ser el caso de esos chavales cuya belleza andrógina les trae un éxito que a la larga es traumático. Calculo que lleva su verguenza con resignación, agazapado tras un silencio al respecto que ni siquiera su mujer se atreve a romper. Ella calla, como él, pero lo sabe. Cómo no lo va a saber. Y en el fondo le hace ilusión que aquel niñito de los rizos de oro y límpidos ojos azules, aquel niño que la enternecía a los 6 años, es ahora el hombre que la enternece a los 36. Es el secreto de los dos.
Pero a lo que vamos, ¿sigue vivo? ¿en qué curra? ¿le reconoce alguien alguna vez? ¿es un tío interesante o un pepón sin chicha ni limoná? Si me lo encontrase, ¿me daría pena o morbo? Ay, en esta vida, ¡qué difícil es encontrar respuesta a las preguntas más acuciantes!
Ten cuidao, que yo hice algo parecido con Enrique y Ana y el hilo de comentarios lleva funcionando más de un año y se ha vuelvo cuasi-surrealista, jejeje.
Seguro que Lolo está encerrao en un convento de clausura... el único lugar donde todavía no le pregunta nadie dónde escondió las alas X-D
Cheers.
Posted by: Otis B. Driftwood | 05 February 2005 at 04:36 AM
Otis, qué fuerte! Acabo de hurgar en tus archivos y mirarme el hilo de Enrique y Ana. Surreal es poco. No doy crédito.
Dudo que se reproduzca el fenómeno en La Libreta pq por aquí sólo pasan 4 pelagatos y son todos muy discretos ;)
A mí, de todas formas, el tema sigue dándome de pensar: Si Lolo tiene hijos, ¿se parecen a él? En caso de que sí, ¿tendrá miedo de que el parecido físico de los nenes delate su pasado secreto? ¿Saben algo los niños? ¿Se buscará alguna vez en Google? Si es que sí, ¿encontrará esta anotación idiota y nos dilucidará las dudas?
Lo que mayor curiosidad me causa es que, si no me he acordado de este individuo en 25 años, ¿a cuento de qué me ha dado ahora por elucubrar sobre su vida interior?
Posted by: Pato | 05 February 2005 at 11:26 AM
Coño! No me acordaba del crío ese, con la de tardes entrañables que nos dio en esos años de resaca franquista.
Acabo de descubrir tu blog. Me gusta mucho (y el nombre también).
Un saludo de Alicante
Posted by: Laura | 05 February 2005 at 03:24 PM
Realmente se deriva de la conciencia que a veces tomamos sobre nuestra propia edad: ¿no te da la sensación de vez en cuando que estás como viviendo un sueño, que todo lo que te rodea es irreal y tú lo estás viendo como si fuera una película? Es algo parecido: un día te miras y te das cuenta de que tienes ...titantos años, y entonces empiezas a pensar cómo se veran tus conocidos de entonces, si tú te ves diferente. Y eso vale también para cosas que viste en TV, en general niños de tu edad o parecida :-)
Saludos.
Posted by: Otis B. Driftwood | 06 February 2005 at 09:00 AM
Sí, es verdad, algo de eso hay. En mi caso lo siento aún más marcado por ser "extranjera profesional". O sea, mi infancia y juventud están asociadas con España y mi madurez (por llamarlo de alguna manera ;) con NY, de forma que la nostalgia por España y la nostalgia por la niñez se me embarullan. A lo mejor eso es lo que pasa, que ya me hace falta darme otra vueltina por el terruño y ya verías qué poco me acuerdo de Lolo ;)
De todas formas, hablando de los "conocidos de entonces", lo que siempre me hace gracia de encontrarme a los amigos de infancia que luego perdí de vista es que nunca me parecen del todo adultos. Les veo el mismo careto de cuando eran críos, pero a una escala desproporcionada. Como si estuvieran "jugando a ser mayores" (será por eso que a Lolo, q era como una muñeca, me lo imagino ahora como un muñecón). No sé si será una cosa que me pasa a mí nada más o si es un fenómeno generalizado.
Un saludo.
Posted by: Pato | 06 February 2005 at 06:21 PM